Esta es la consulta base sobre la que descansa toda mi práctica. Es la cita a la que vuelve una vez al año para su chequeo, y la cita a la que llama cuando aparece un síntoma nuevo que amerita una mirada calmada.
Cómo se estructura la cita
La consulta dura cuarenta y cinco minutos, y la agendo así por una razón concreta: en menos tiempo no se puede hacer bien. Los primeros quince minutos son para su historia — familiar, personal, medicamentos, hábitos, historia previa. Los siguientes veinte minutos son para el motivo del día, incluyendo examen físico completo cuando el motivo lo amerita. Los últimos diez minutos son para escribir juntos un plan claro: qué haremos, qué observaremos, y cuándo volvemos a hablar.
Qué llevar a la primera consulta
- Historia clínica previa si la tiene, o al menos el listado de sus medicamentos actuales
- Los últimos exámenes de laboratorio que se haya hecho, del último año o dos
- Cualquier informe de especialista al que ya haya consultado por el mismo motivo
- Sus dudas anotadas — la memoria falla cuando uno está sentado en frente del médico
Motivos frecuentes de consulta
Atiendo el espectro completo de la medicina interna del adulto. Los motivos más frecuentes por los que la gente busca esta consulta son: control de hipertensión y diabetes, evaluación de riesgo cardiovascular, seguimiento de colesterol y perfil metabólico, síntomas digestivos crónicos, dolor de cabeza recurrente, cansancio inexplicado, insomnio, y ansiedad de manejo básico.
Para condiciones quirúrgicas, subespecialidades específicas, o situaciones que exceden lo que un internista puede resolver, refiero con colegas de confianza.
Qué recibe al final
Un plan escrito con diagnóstico presuntivo o confirmado, medicamentos con dosis y duración claras, exámenes ordenados si aplican, y una fecha aproximada para el próximo control. Todo se lo envío también por WhatsApp para que no dependa del papel.